La toba de Lucas, juntamente con Nerpio se encuentran enmarcadas en la comarca denominada la Sierra del Segura. La Sierra del Segura agrupa a 12 pueblos al sur de la provincia de Albacete. Nerpio está situado en el sur de la comarca, junto a las provincias de Jaén, Granada y Murcia.

La Sierra del Segura

La reconquista, llevada a cabo en estas tierras por la Orden de Santiago, y el legado musulmán marcan la idiosincrasia de esta zona. Antes, romanos y los primeros pobladores del Paleolítico dejaron también su huella.

Las villas más cercanas a Nerpio son Letur y Yeste. En la primera destaca el trazado musulmán de sus calles, la iglesia románica y la multitud de arroyos y fuentes que riegan la zona. De Yeste podemos destacar el castillo musulmán, la Iglesia gótica y el convento franciscano.

Cerca de Letur se encuentran las villas de Férez y Socovos. En Férez destacan dos puentes romanos, la iglesia vieja y si lo visitas en Mayo los conciertos de órgano barroco. Socovos está presidido por su castillo musulmán.

En Elche puedes visitar la tumba del general cartaginés Amílcar Barca y disfrutar de los conciertos de órgano barroco. Así como disfrutar de la pesca en su coto de El Gallego y pasear por sus sornados jardines.

El río segura baña las tierras de Férez, Socovos y Letur, compartiendo las dos primeras el Embalse del Cenajo.

Ayna y Liétor son dos villas de tradición claramente musulmana. Ambas están regadas por el río Mundo y su localización geográfica es realmente espectacular pues están situadas en sendos balcones sobre el río.

De Ayna destaca el Castillo de los Moros, pinturas rupestres en la Cueva del Niño y un artesonado mudéjar en un de sus ermitas.

En Liétor podemos deleitarnos con una de las pocas representaciones que quedan en España de la pintura mural Popular, el Museo Parroquial y las casas solariegas.

Bogarra y Paterna del Madera, al norte de la Sierra del Segura, son dos lugares especialmente bellos por el entorno que los rodea. Multitud de pinares regados por arroyos que crean singulares barrancos.

De Riópar destaca el conocido Nacimiento del Río Mundo, una caida de agua realmente espectacular así como el Museo de las Reales Fábricas de Bronce de San Juan de Alcaraz.

Como veréis a continuación no solo es un parque natural sino que también lo es cultural.

El conjunto de pinturas de Arte Rupestre Levantino fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Los elementos que demuestran la antigüedad de Nerpio son los abrigos de pinturas rupestres donde los hombres prehistóricos dejaron plasmada en las rocas su forma de vida. Los conjuntos más importantes son los del Torcal de las Bojadillas y la Solana de las Covachas.

El primero lo podemos encontrar junto al término municipal de Moratalla y fue descubierto en 1973 por Carlos García Ródenas. El conjunto está formado por seis abrigos enrejados y uno sin valla; son pinturas de carácter naturalista, donde se representan escenas de caza, figuras humanas, animales, etc.

El segundo abrigo tiene tres paneles, el cuarto cuenta con más de 273 figuras. Todos están comprendidos entre el 5º y el 6º milenio hasta el 2º milenio, aproximadamente.

El abrigo más importante y de mayor trascendencia es el de la Solana de las Covachas, descubierto en 1954 por José Soto Pérez. Este conjunto se encuentra en Pedro Andrés, cerca del Cortijo de la Noguera y la Fuente del Taibilla.

De los nueve abrigos se forman dos grupos separados por unos 40 m. El primero es una sucesión de abrigos divididos en seis zonas pictóricas; y el segundo sólo presenta tres pinturas. En total hay unos 199 motivos entre figuras humanas, de animales y otras, también de estilo levantino.

Existen otros abrigos de menor importancia como los que se encuentran en el Prado del Tornero, en la Hoz y en el Molino de las Fuentes.

Junto al río Acedas y enclavado en un viejo molino restaurado recientemente, está el Centro de Interpretación del Parque cultural de Nerpio. Es el lugar de encuentro, el punto de información y difusión de nuestros valores patrimoniales. El punto de partida de diversos recorridos culturales, naturales, deportivos o lúdicos que se pueden realizar en este entorno privilegiado como es el valle del Taibilla. El lugar donde desvelamos, traducimos, descubrimos y conservamos este legado universal Patrimonio de la Humanidad.